02 julio, 2020

Retomando actividades en el Centro San Nicolás

Con la desescalada social, nuestros centros van a poco a poco volviendo a una especie de nueva normalidad. Hoy, Carmen Manero, directora del Proyecto de Acompañamiento San Nicolás, nos cuenta cómo están llevando la reanudación de sus actividades. Os dejamos con su artículo.

¡Hemos vuelto! Hace una semana retomamos nuestras actividades. Eso sí, priorizando las actividades al aire libre, porque la seguridad es lo primero. 

¿Cómo lo hacemos? Pues cumpliendo todas las medidas de seguridad: grupos reducidos, distancias entre personas, uso obligatorio de mascarilla, lavado de manos y toma de la temperatura a todos antes de comenzar. Una vez que todo está en orden, estamos listos para empezar la actividad y volver a disfrutar de la compañía de todas estas personas con las que hemos estado 3 meses sin vernos y con quien antes del confinamiento compartíamos a diario la mañana, realizando actividades en nuestro centro San Nicolás. 


 ¿Qué hemos aprendido en este tiempo? La importancia de vernos, hablar cara a cara, socializarnos, disfrutar y participar juntos, la importancia de trabajar en equipo… En San Nicolás nos hemos reinventado. Hemos pasado de tener unas actividades diarias en nuestro centro para un grupo fijo y estable de personas, a ofrecer actividades a cualquier persona del proyecto que esté interesado en ellas, esté motivado a participar y sean adecuadas a su situación personal. Para ello, por ejemplo, hemos ampliado los días de presencia en nuestro huerto para, en grupos reducidos, poder tener más plazas. 


Otra actividad que hemos comenzado son los paseos por la ribera y los parques de Zaragoza a primera hora de la mañana. Este tipo de actividades favorecen la socialización, la comunicación, mejoran el ánimo, que tan afectado se ha visto en estos meses. También hemos retomado el deporte en las zonas verdes de la ciudad, que tanto gusta a nuestros participantes. Nuestro monitor, Ángel, siempre dispuesto para nosotros, no ha dudado en organizarnos en dos grupos, para evitar grupos grandes, y sacarnos a estirar, movilizar, fortalecer… y ¡divertirnos! Combinando ejercicios individuales con un encuentro personal en un espacio abierto y un ambiente distendido que saca lo mejor de nosotros mismos. 


Y dándole vueltas a esta “nueva normalidad” hemos lanzado una actividad nueva. Acabamos de lanzar el “Primer maratón fotográfico”. Todos los participantes del proyecto que lo deseen pueden unirse. Cada semana les diremos un tema que deberán fotografiar (puentes, fuentes, parques…) y presentar la fotografía que elijan de entre las que han hecho con sus móviles o cámaras desechables, será así todo el verano. Al finalizar, haremos una exposición en nuestro centro de los trabajos más significativos. 

Y estamos preparando muchas más cosas, conforme vayamos recuperando la normalidad en nuestras vidas y otras formas de encuentro sean posibles ¡os iremos informando! Nuestro objetivo es, siempre, acompañar a todas las personas que forman parte de San Nicolás, ofreciendo opciones de ocupación, socialización, trabajo en equipo, salud y como no, pasando buenos ratos. 

Gracias a todos nuestros voluntarios que se han puesto manos a la obra en cuanto ha sido posible, tanto en las actividades como desde casa, para hacer que todo salga adelante.

Carmen 
Directora

26 junio, 2020

El antes y el después de nuestro huerto

Ayer fue un día especial en el centro de día San Carlos y Mª Jesús Mayoral, una de sus educadoras, ha querido compartirlo con los lectores de este blog. Os dejamos con su artículo. 

Después de tres meses de avatares (confinamiento estricto, y sucesivas fases de desescalada, meses de estar en contacto solo por vía telefónica o de whatsapp, sin actividades grupales desde el día 16 de marzo), por fin comenzamos, aunque tímidamente, nuestra primera actividad presencial con algunos de los pacientes a los que atendemos desde el CRPS: Ayer comenzamos, por fin, la actividad de huerto. 

Los usuarios acudieron con ganas. En parte ganas de estar con los compañeros y amigos, en parte ganas de recuperar un poco de normalidad, aunque esta sea totalmente diferente a la forma que teníamos de hacer las cosas y que conocíamos. 


La actividad hortícola se nos presenta como un respiro ya que es una de las pocas que se desarrollan al aire libre, con las garantías necesarias de seguridad, aunque a ello además se suman las nuevas medidas introducidas para su realización, mascarillas, distancia de dos metros, limpieza a la entrada y la salida de las manos, cuidado mayor con las herramientas que utilizamos y otras más que iremos viendo necesarias seguramente con el tiempo. Pero todo sea en aras de disfrutar de esta actividad en la naturaleza que tanto juego nos da para disfrutar de la relación, la charla, y el goce visual de flores, plantas y pajarillos cantores que mejoran el estado general de ánimo de cualquiera. 

Sin embargo este hecho no habría sido posible si no hubiéramos comenzado a trabajar en serio la tierra que tan maltrecha se había quedado después de dos meses de confinamiento. Desde finales de abril, comenzamos a preparar el huerto, (huerto por decir algo), pues más parecía la selva amazónica de la fertilidad en malas hierbas que nos encontramos al llegar. 

Ha sido una primavera muy lluviosa y calurosa. Lo que ha ocasionado un crecimiento exuberante de las malas hierbas. 

Durante mes y medio hemos puesto a punto el huerto entre dos educadoras, una de San Nicolás y otra de San Carlos, y alguna ayuda puntual, pues el huerto es un proyecto conjunto y que da vida a muchas personas de las que atendemos en ambos proyectos. El esfuerzo físico, que lo ha sido, ha merecido mucho la pena. Al menos es mi balance, aunque el mejor balance lo harán los usuarios. Su satisfacción personal suele ser nuestro mejor indicador. 

Por delante nos queda todo el verano, el mejor momento de un huerto, ver crecer los frutos y saborearlos luego. Esperamos disfrutar de unas ensaladas inolvidables en sabor y de recetas saludables con productos ecológicos y de calidad. Esto es lo que nos aporta el huerto San Nicolás. 

24 junio, 2020

Actos del día de las personas refugiadas - 20J

La plataforma “Teruel con las personas refugiadas” y la Plataforma “Migrar es un derecho de Zaragoza” – de la que Cáritas forma parte - hemos celebrado conjuntamente una semana de actividades bajo el lema “Ponte en sus Zapatos”. 

Desde el martes 16 de junio, se han realizado cuentacuentos y juegos en plataformas digitales. Además, el viernes 19 de junio, a las 18:30 horas, se celebró un Webinar centrado en la realidad de la Frontera Sur, y para ello se contó con la intervención de asociaciones que trabajan en Nador (Marruecos), en Ceuta y en Melilla, y con la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA). En la actividad participamos 74 personas. Pudimos conocer de primera mano las durísimas condiciones en las que viven personas migrantes y refugiadas intentando lograr su sueño de llegar a España y cruzar a la Península. 

 
El mismo día 20 de junio, en ambas capitales aragonesas, se celebró un acto simbólico, una performance a través de la cual, guardando todas las medidas de seguridad requeridas, hemos querido invitar a la ciudadanía y a las instituciones, a no juzgar el camino de millones de personas que se ven obligadas a salir de sus hogares, y a ponernos en sus zapatos. En Zaragoza hemos asistido 50 personas (número autorizado por la Subdelegación de Gobierno). Todos de negro, con una decoración de maletas con carteles reivindicativos y zapatos, hemos escuchado el manifiesto y dos canciones invitando a ponernos en los zapatos y en el lugar del otro, sin juzgar. 
Queremos resaltar este año que la experiencia de la pandemia ha supuesto un punto y aparte en nuestras vidas. Y si algo sabemos es que este virus no conoce fronteras, pero que sin duda tiene efectos más graves en personas en situación de vulnerabilidad. Y más aún en el caso de las personas desplazadas, migradas, solicitantes de asilo y/o refugiadas, que a la dificultad de acceder a derechos básicos y a una vida digna se suma el confinamiento en lugares y condiciones que no garantizan la prevención y la asistencia médica necesaria para enfrentar la pandemia. Estas acciones públicas del 20J han ido encaminadas a defender los derechos de todas estas personas denunciando la externalización de fronteras, la creciente criminalización de quienes ejercen el derecho a migrar y a tratar de construir una vida digna, y las devoluciones en caliente. 
Todas las organizaciones que estamos detrás de estas plataformas aprovechamos la celebración de este acontecimiento cada junio para manifestar que se deben multiplicar los esfuerzos y recursos para que desaparezcan las causas que obligan a las personas a huir de sus países. Creemos que es necesaria una resolución dialogada y efectiva de los conflictos en curso, prohibiendo la venta de armas a países que violan los derechos humanos. Consideramos que se requiere una actuación decidida y real a favor de la democracia y para acabar con la pobreza y las grandes desigualdades sociales existentes en el mundo.

Agradecemos a la fotógrafa Cris Aznar su colaboración con este y tantos actos de la plataforma.  

22 junio, 2020

II Exposición virtual de pintura y expresión del CRPS San Carlos

Nuestros compañeros del CRPS San Carlos junto a sus participantes han preparado una nueva exposición de sus trabajos de expresión artística que han querido compartir con todos nosotros. 


YA VAN TRES MESES DESDE QUE EMPEZAMOS EL TALLER DE PINTURA VIRTUAL, NO IMAGINÁBAMOS QUE LA SITUACIÓN DE ALARMA IBA A DURAR TANTO. 

LAS COSAS VAN MEJORANDO, PERO AUN QUEDA TIEMPO HASTA QUE LA “NUEVA NORMALIDAD” SE HAGA REALIDAD.

MIENTRAS, NUESTRAS ACTIVIDADES ONLINE CONTINÚAN. 

EL GRUPO DE PINTORES HA IDO AUMENTADO CON LAS SEMANAS.
UN GRAN ESFUERZO Y MOTIVACIÓN POR PARTE DE TODOS  QUE AQUÍ OS MOSTRAMOS.

ESPERAMOS QUE OS GUSTE


La primera exposición la tenéis disponible aquí en nuestro Canal de YouTube. 


19 junio, 2020

Preocupados por el futuro

Desde la tempestad provocada por la pandemia de la COVID-19, las setenta Cáritas Dio­cesanas que componemos la Confederación de Cáritas Española hemos trabajado al límite de nuestras posibilidades para estar junto a las familias más vulnerables. En Cáritas Zaragoza hemos volcado esfuerzos en estar cerca, escuchar, informar y apoyar a los más vulnerables, adaptando nuestra forma de trabajar a las nuevas circunstancias, para poder atender a 900 familias a la semana. 

La ralentización de la actividad económica y las estrictas medidas de confinamiento en España han tenido graves efectos sobre la vida diaria de las personas. El cese de la actividad económica ha provocado la desaparición o reducción de ingresos. Por ello, no es de extrañar que en Cáritas Zaragoza hayamos aumentado las ayudas a personas que tenían empleos informales, o trabajos precarios e inestables, y también a personas con trabajos estables antes de la pandemia. Ciertamente muchos de los problemas y dificultades de las familias que en Cáritas acompañamos los tenían antes de esta crisis. Lo que la pandemia ha hecho es acelerar y agravar las situaciones de precariedad, pobreza y riesgo de exclusión social, que ya señalamos el año pasado en el VIII Informe FOESSA en Aragón. 

El último informe que ha publicado Cáritas Española que lleva por título “La crisis de la Covid-19. El primer impacto en las familias acompañadas por Cáritas” desvela que esta nueva crisis no está siendo igual para todos. El estudio constata cómo una emergencia, eminentemente sanitaria, se ha convertido en una crisis de hondo calado social, donde los más frágiles son quienes más rápidamente y más intensamente ven empeoradas sus condiciones de vida. 

Desde el inicio del estado de alarma y hasta el 31 de mayo de 2020, en Cáritas Zaragoza hemos dado 3.258 ayudas económicas, por valor total de 524.573,09 euros. Los importes destinados en los meses de abril y mayo de 2020 alcanzan los máximos históricos de la última década, siendo algo superiores a los recursos destinado en los peores años de la crisis económica (2014 y 2015). No queremos ahondar en las cifras sino mostrar la realidad tan complicada de las familias que acompañamos. 

Esta crisis sanitaria está provocando en las familias angustia, miedo e incertidumbre ante el presente y el futuro, y al mismo tiempo crece también nuestra preocupación como entidad social dedicada a cuidar de los últimos. Es por ello, que además de nuestra labor de acogida y acompañamiento diario, que quizás es la que más se conozca, tenemos como misión trabajar por la defensa de los derechos de los más vulnerables. En Cáritas defendemos y demandamos el refuerzo de políticas públicas –tanto a nivel estatal, como autonómico y local- que garanticen unas condiciones de vida dignas para todas las personas, en especial, de las más desprotegidas, y el reconocimiento de sus derechos como personas y ciudadanos. 

Ojalá la solidaridad de todos nuestros socios y donantes nos ayude a seguir acompañando a todas esas personas que se acercan hasta nuestra entidad pidiendo apoyo. 

Carlos Gómez Bahillo 
Director de Cáritas Diocesana de Zaragoza

18 junio, 2020

Testimonio: la importancia del acompañamiento

Seguimos queriendo poner el valor en la importancia del acompañamiento de las familias que se acercan a nuestra Cáritas. En especial a nuestras Cáritas parroquiales. Los equipos de voluntarios y los sacerdotes son una parte esencial cuando las personas acuden a solicitar ayuda. Gracias a ellos, ejemplificamos esa "iglesia de puertas abiertas" que estamos llamados a ser. Esa cercanía y acogida que como seguidores de Cristo, debemos ofrecer al hermano. Hoy compartimos con todos vosotros la carta de un matrimonio muy especial. 

Hace casi dos años que salimos junto a nuestros dos hijos de nuestro país de origen obligados por circunstancias difíciles que allí nos tocó vivir. Con nuestra vida en dos maletas y un montón incertidumbre llegamos a España. Un país totalmente nuevo para nosotros. Un país que nos recibió con los brazos abiertos y que poco a poco hemos ido conociéndolo más. Este largo recorrido nos ha enseñado a valorar lo que realmente importa en la vida: pasear por la calle con libertad, decir te quiero a nuestros seres queridos, a que las cosas materiales nos hacen la vida más fácil pero que no las necesitamos tanto como pensábamos… 


Llegamos a este barrio de la Almozara porque Dios así lo quiso. Uno de los primeros días, andando por sus calles, vimos el nombre de la parroquia del barrio: Nuestra Señora del Rosario. En ese momento se nos erizó la piel, la parroquia de nuestro pueblo en Venezuela, casualmente, se llamaba igual. Decidimos entrar. Y en ella encontramos no sólo a Dios también a personas que hoy forman parte de nuestras vidas y que nos han abierto las puertas. No solo han sido una mano amiga sino también nos brindaron su ayuda cuando más lo necesitábamos, ofreciéndonos un hogar donde vivir temporalmente incluso. 

Hoy gracias a Dios, nos hemos ido abriendo camino y hemos podido alquilar un piso en el mismo barrio con nuestros propios medios. 

Queremos agradecer de corazón a todas y cada una de las personas que nos han tendido esa mano amiga. Sobre todo, al párroco, Sergio, y el equipo de Cáritas de la parroquia, en especial, a Ramón que nos ha acompañado desde el principio. 

A toda la familia de Cáritas sin excepción, mil gracias y que Dios les bendiga.

15 junio, 2020

La voz de nuestros participantes

En Cáritas queremos poner en valor la importancia del acompañamiento, y más en estos tiempos. 

Queremos que nuestros participantes sientan que nos importan y que estamos cerca. Hacemos lo posible para que todos sepan que sus preocupaciones son las nuestras. Que como hermanos, estamos ahí para cuando nos necesiten. 

Les hemos preguntado a tres de ellos cómo se han sentido con nosotros y en este vídeo nos lo cuentan. 



Gracias a los tres por haber querido compartir vuestra experiencia con todos los lectores de este blog. 

#CadaGestoCuenta 
#ElPoderDeCadaPersona

Historia y situación actual del proyecto de Apoyo Escolar de Ejea

PROYECTO DE APOYO ESCOLAR EN EJEA DE LOS CABALLEROS 
coordinado por el Equipo de CÁRITAS DIOCESANA DE ZARAGOZA de Ejea

Historia del proyecto 
El proyecto de apoyo escolar lleva funcionando en Ejea de los Caballeros desde hace 9 años, pero es continuador de una tarea que lleva desarrollándose, por parte de voluntarias de Cáritas, desde hace 30 años. Hace nueve años, decidimos darle un carácter más formal para poder constituir un equipo de trabajo más amplio y redactamos un proyecto que venía a recoger las necesidades que estaban surgiendo en el pueblo y las posibilidades de apoyo con este nuevo equipo. 

El apoyo, tal y como lo diseñamos en su día, se está realizando con alumnos/as que sufren retraso escolar y sus familias no disponen ni de recursos personales ni económicos para poder compensar estos déficits que se presentan. El apoyo que prestamos no sustituye el que ya hacen en los centros con muchos de estos alumnos, sino que hace un aporte extra en cuanto a lo puramente académico, pero, sobre todo, es un enlace muy personal y estrecho, con vocación de acompañamiento en sus procesos vitales. 

Destinatarios
Los destinatarios son alumnos de Educación Primaria y ESO en centros públicos y concertados de la localidad y de alguno de los pueblos cercanos de la comarca, que cursan sus estudios de secundaria en Ejea. Los alumnos proceden, principalmente, de familias inmigrantes y de etnia gitana. 

Métodos
La metodología de trabajo que hemos establecido cada año, para facilitar la comunicación, es la de que sean los propios responsables educativos de los centros quienes, como norma general, seleccionen el alumnado que vamos a atender siguiendo los dos criterios que se mencionan anteriormente y tras conocer el número de horas que pueden dedicar los voluntarios/as de Cáritas. En otros casos, también se atienden solicitudes que se hacen de manera directa, o a través de servicios sociales. Se tiene un contacto permanente con los centros, los tutores, etc, y se evalúa también a final de curso cómo ha ido todo. El equipo también se junta varias veces al año para ir viendo los progresos, las posibles dificultades, valorar si se introducen cambios, nuevos voluntarios, etc y mantener el sentido de equipo, cuidando a sus componentes. 
 
Datos de este curso 
En este momento, son entre treinta y cuarenta los alumnos/as a quienes está atendiendo un equipo de once profesores voluntarios. Las actividades de apoyo se realizan en los propios centros de EP y en locales cedidos por los Ayuntamientos de Ejea y Biota para los de la ESO. Se les atiende un mínimo de dos horas semanales. 

Este curso hemos contado con dos nuevas voluntarias y no hemos sufrido ninguna baja con relación al curso anterior y, aunque es una tarea no exenta de dificultades, el crecimiento del equipo y la permanencia de sus miembros da una idea del ambiente y la motivación de este grupo. 


Situación actual 
La parte final de este curso se ha visto afectada, como todos, por las restricciones ocasionadas por la pandemia, y se ha tenido que suspender la presencialidad de los niños y de los voluntarios. Aún con todo, algunos de los voluntarios han mantenido apoyo virtual con sus alumnos de referencia, otros han estado presentes por teléfono para resolver dudas, dar apoyo emocional, no perder el vínculo con los chavales, otros para hacerles llegar material a sus casas ya que, al inicio, no se habían coordinado las instituciones para poder llegar a todos. 

El equipo está plenamente coordinado con los centros escolares y los servicios sociales de la localidad para contribuir, con sus recursos personales, a reducir la “brecha digital” que está haciendo mella en muchos de estos chavales, a la vez que está atento a buscar otros recursos complementarios que faciliten la vida escolar, en casa, de muchas familias. Para ello, se han estudiado las necesidades que han quedado sin cubrir adecuadamente, con el fin de posibilitar la conexión telemática de los chavales con sus centros respectivos, poder comunicarse fluidamente, trabajar los materiales y devolver la tarea realizada... y, desde esa inquietud, se están buscando opciones que lo hagan posible. 

Miguel Ángel Izuel-Coordinador Proyecto de Apoyo escolar 
Arancha Martínez Garcia- Trabajadora social de CD Zaragoza

12 junio, 2020

Eucaristía de Caridad en tiempos del COVID-19

La Basílica de Santa Engracia acogió ayer, 11 de junio, día del Corpus Christi, la celebración de la Eucaristía de Cáritas del Día de Caridad. La eucaristía de Caridad es un momento muy especial que cada año reúne a centenares de personas voluntarias, socias y también trabajadores de la entidad. Siempre nos reunimos en la Eucaristía como gran celebración de final de curso. Cada año intentamos organizarla de diferente forma y este aunque por un motivo muy distinto tuvimos que adaptarnos a la situación.


Las mascarillas y el distanciamiento social no evitaron que en nuestros ojos se mostrara la alegría del encuentro y del compartir. Cerca de 200 personas nos congregamos en la Basílica cumpliendo, eso sí, todas las normas de aforo y sanitarias establecidas. Y para ayudar a que muchas más personas desde casa pudieran celebrarla con todos nosotros, retransmitimos en directo por la página de Facebook, donde se puede ver aún el vídeo, y está disponible también en YouTube.


Gonzalo Gonzalvo Ezquerra, consiliario de Cáritas Diocesana de Zaragoza, fue el encargado de presidir esta Eucaristía tan especial. Donde rezamos por las personas que acompañamos, por los afectados por el COVID-19, por los que nos han dejado durante el curso y pusimos en manos de Dios los frutos de nuestra acción sociocaritativa. Gonzalo en su homilía destacó diferentes mensajes de la campaña "El poder de cada persona. #CadaGestoCuenta" y destacó la labor que hay detrás de las cifras que podemos ver en la memoria del año pasado y que se presentó también ayer. Por otro lado, el consiliario puso en valor y agradeció la labor de los voluntarios y trabajadores y la necesaria e importante aportación de los socios, donantes y colaboradores


Como siempre, se le regaló a la parroquia un cáliz y una patena de madera de olivo, realizado por artesanos de Belén, que se utilizó durante la celebración. 

Desde este blog nuestro más sincero agradecimiento al párroco, don Santiago Aparicio, por abrirnos las puertas para organizar esta celebración allí, incluso a pesar de las circunstancias de la situación actual. 

Gracias a todos los que ayer compartisteis este día con nosotros. Sin duda, mereció la pena. 

#SomosCáritas

#ElPoderDeCadaPersona  

11 junio, 2020

El día de Caridad... ¡una oportunidad!

El Día de la Caridad y el Día del Corpus Christi, es decir, la celebración de la eucaristía. No es casualidad que coincidan en el mismo día. Celebrar la eucaristía es celebrar y hacer presente la vida que Jesús entrega por amor a toda la humanidad y que se hace presente en el pan y el vino cada vez que nos reunimos en torno a su mesa. Celebrar el Día de la Caridad significa partir y compartir el pan en comunidad, responder a la propuesta de vida que Dios nos hace para aprender a vivir como hermanos y hermanas, con el corazón y el alma en atenta mirada hacia los demás, para dar la vida y hacer propia la misión de Jesús: amar al mundo y mostrarle lo que Dios le ama. Vivir la caridad es saberse amado por Dios y ser capaz de verle reflejado en los demás, en la Creación, en las personas más pobres, vulnerable y excluidas de nuestros lugares cotidianos, dejarse tocar por sus vidas y aprender a mirar a escuchar el sufrimiento y el dolor de los demás, sin miedo, para conmovernos y no pasar de largo. 

Una propuesta para la vida 
Tenemos la oportunidad de renovar nuestro “sí a Jesús”, para reactivar nuestro seguimiento y el compromiso con su misión, para dar vida y multiplicarla y ser vida para otros. Como comunidad cristiana y como Cáritas, es el momento de renovar nuestra forma de vivir el compromiso con las distintas realidades de nuestro mundo para mejorarlo. Estamos llamados a ir moldeando nuestra vida, el tipo de decisiones que tomamos a nivel político, social y económico, la forma de consumir y de emplear el dinero, la forma en que nos relacionamos con los demás, nuestras actitudes en el trabajo y en las actividades que realizamos, la forma en que empleamos el tiempo…


Todo ello conforma nuestra manera de ser y estar en el mundo, y la manera de ser al estilo cristiano, al estilo de los seguidores y seguidoras de Jesús, pasa por:
  • Vivir desde la gratuidad y la donación,
  • Vivir desde la hospitalidad y la acogida de todas las personas sea cual sea su procedencia.
  • Vivir desde la tolerancia y el respeto que construye ciudadanía participada y participativa.
Abre la puerta
Es hora de exponerte a la realidad del mundo más allá de lo que ves o escuchar en los medios de comunicación. La realidad viene cargada de mensajes que quieren decirte algo. Jesús hoy, nuevamente, dice: “Estoy a la puerta y llamo”. Lo dice en los gritos imponentes de las personas migrantes que llegan a nuestros barrios; en el silencio de quienes viven ahogados en la soledad; en las familias desahuciadas de sus hogares; en las personas sin hogar, incapaces de practicar protocolos de distanciamiento; en los ancianos, tristes de dolor en medio de la soledad y el dolor; en la situación desesperada de autónomos y trabajadores que han visto destruido el sustento de sus familias… 

¿Qué vas a responder tú? 

¿Te paras, pasas de largo, miras hacia otro lado?

¿Qué ves?

¿Qué ven los demás de ti?


10 junio, 2020

Campaña de Caridad: necesitamos mantener la esperanza

Desconcierto. Incertidumbre. Angustia. Soledad. Miedo. Vulnerabilidad. Fragilidad. Sufrimiento. Muerte. Todo esto, de golpe, ha irrumpido en nuestras vidas generando un cambio impensable tan sólo hace unos meses. El desasosiego nos atenaza, nos sacude profundamente. Hemos descubierto de pronto que la inseguridad planea por encima de nuestras cabezas como una espada de Damocles que se ha activado sin que tuviéramos ni siquiera unos avisos preventivos. Hemos tenido que parar nuestras vidas mientras la ciencia, sumida también en el desconocimiento, ha de reconocer que se ha descosido por los cuatro costados la coraza tecnológica y busca a la desesperada urgentes soluciones sin garantía de éxito por el momento. 

El futuro no parece prometedor y se han activado de nuevo todas las alarmas que evidencian ya el afloramiento de la extensión de la pobreza, de las carencias de lo más elemental, de la falta de recursos en las familias, de la miseria, del desempleo. 


En medio de este tsunami social, el compromiso al que reiteradamente está llamando Cáritas eleva al máximo la necesidad de su puesta en práctica. Ante la desolación, necesitamos mantener más que nunca la esperanza, necesitamos hacer sentir la presencia de una Iglesia que abra sus puertas samaritanas. Ha sido necesario clausurar las puertas materiales de nuestros templos, pero el compromiso de la caridad, siempre de la mano de la justicia, no puede cerrar nunca su actividad. Se han multiplicado los hermanos y hermanas que yacen al borde del camino. Cáritas llama a multiplicar también las manos dispuestas al consuelo, al alivio y a elevar la voz para que se activen políticas de redistribución y de solidaridad con el fin de que nadie se quede en el camino llorando su abandono y su soledad. 


Al lado de esto, sin duda lo más urgente y necesario en estos momentos, Cáritas también llama a realizar una profunda reflexión que nos lleve a todos sin excepción a cambiar modos y estilos de vida. Necesitamos con urgencia nuevos horizontes. No podemos seguir construyendo un planeta basado en el acaparamiento, en la desigualdad, un planeta foco de múltiples pandemias que se suman a las del coronavirus COVID 19, las pandemias de la pobreza, de las guerras, del hambre, del cambio climático, de la desigualdad, de la globalización de la indiferencia, del maltrato a la naturaleza. 

Es necesario que la humanidad reaccione y se apreste a recorrer caminos más solidarios, a replantear sistemas que pongan en el centro a las personas y no a los mercados. 


Necesitamos mantener la esperanza reforzada por multitud de personas que con su trabajo ofrecen un testimonio social de primer orden posibilitando el mantenimiento de los servicios sociales básicos para la convivencia, y por miles de iniciativas desinteresadas que han puesto voluntariamente al servicio de la sociedad y especialmente de los más vulnerables su saber y su actuar. 

Para transitar hacia el futuro de una normalidad que nadie se atreve a definir, necesitamos mantener la esperanza. Como creyentes hoy adquieren especial relevancia muchas de las bellísimas palabras que recorren el libro de los Salmos que subrayan la confianza en Dios y en su misericordia tales como: “Yo confío en tu misericordia, mi alma gozará con tu salvación”… “Dios es nuestro refugio y fortaleza, poderoso defensor en el peligro”. 

Desde Cáritas, en comunión con toda la Iglesia y con todas las entidades y organizaciones que no escatiman esfuerzos en su labor solidaria, decimos que la fuerza del mensaje evangélico nos empuja a enamorarnos más del compromiso al que nos vemos estimulados por la referencia salvífica de Jesús de Nazaret. 

Ramón Sabaté Ibarz 
Voluntario de Cáritas Diocesana de Zaragoza

09 junio, 2020

Campaña de Caridad: El poder de cada persona #CadaGestoCuenta


Celebramos la Semana de la Caridad. En Cáritas creemos que las personas tenemos el poder de cambiar las cosas y hacer del mundo un lugar mejor. 

Y si una sola persona es capaz de tanto, ¿te imaginas todo lo que podemos conseguir juntos? Nosotros sí. 

¡Hagámoslo posible!


#CadaGestoCuenta

08 junio, 2020

Caridad en tiempos revueltos


Comenzamos la SEMANA DE LA CARIDAD con un artículo de nuestro consiliario. 

Hay un refrán mejicano que dice: “Cuéntale tus planes a Dios y veras como le haces reír”. Un pequeño virus que no sabemos dónde se esconde y que lo ha invadido todo, nos ha hecho cambiar los planes y nos ha dejado, durante mucho tiempo encerrados en casa, parando casi toda la actividad económica. 

Llegamos a la luna, trasplantamos el corazón, el AVE marcha a 350 por hora, vamos venciendo el cáncer… y un bicho pequeño nos devuelve a la realidad. 

Y de repente ha hecho del hombre orgulloso, un humilde y desvalido gusano. 

Hemos descubierto nuestra fragilidad y vulnerabilidad, y se nos ha abierto un futuro más lleno de incertidumbres que de certezas. 

Pero también ha sido un tiempo en el que hemos descubierto a las personas que estaban a nuestro lado, en nuestra propia casa, en el rellano de la escalera y en nuestro bloque y que hasta ahora eran invisibles. Esto no vale para los pueblos pequeños. 


Además, a la hora de afrontar las dificultades ha salido lo mejor de cada uno en la ayuda a los demás. Mascarillas, pantallas, compras, medicamentos, llamadas telefónicas, canciones grupales, aplausos, carteles de “todo ira bien”… 

Lo que hemos hecho es lo que tendríamos que haber hecho antes y tendríamos que hacer después. Tenemos el poder, la posibilidad y la oportunidad, y además el entrenamiento

Hemos abierto las ventanas y balcones para salir al exterior y encontrarnos con los demás. Hemos compartido el dolor y hemos dejado que las vidas de los otros entraran en las nuestras, reflejando así la vida de Jesús de Nazaret, que se conmovió y se comprometió, ante el sufrimiento de los más frágiles y desgraciados. 

Los problemas no han de gobernar nuestras vidas, y donde otros ven dificultades, nosotros hemos de ver posibilidades

Una invitación a ser activista de la CARIDAD, con gestos sencillos, como los que hemos hecho, que reflejen el amor por la vida y el compromiso con los más desfavorecidos. 

En definitiva, a llevar una vida honrada, sobria y solidaria. 

Gonzalo Gonzalvo Ezquerra
Consiliario de CDZ

05 junio, 2020

Una mirada a otra realidad: la Amazonia

Continuamos con nuestra serie de artículos sobre otros territorios, para conocer cómo viven estos tiempos de cuarentena, cómo cambia la vida en otros países y, sobre todo, cómo afectan esos cambios a las vidas de nuestros hermanos. Siempre desde la mirada de Cáritas de la Caridad Universal. Hoy les toca el turno a nuestros hermanos de la Amazonia, os dejamos el artículo de nuestro compañero, Carmelo. 

El pasado mes de mayo precisamente celebrábamos el quinto aniversario de la Encíclica Laudato Si´, así que en nuestro recorrido por esta pandemia en el mundo, nos detenemos hoy no en un país sino en 9. Los que cobijan la cuenca amazónica, en la que habitan casi 34 millones de personas, 380 pueblos indígenas y 140 pueblos aislados. Y se calcula que tiene de extensión unos 7 millones de km2. Una cuenca que - de todos es sabido - sus títulos reales y extraordinarios son: ser el pulmón del mundo y el mayor centro de biodiversidad del planeta. 

Nuestra vinculación 
Por varios motivos, desde CDZ estamos de un modo u otro cerca a ese territorio: venimos trabajando hace mucho e intensamente en uno de los países de la cuenca, como es Bolivia. Además a través del área de América de Cáritas Española tenemos información continua de las Cáritas de los otros países hermanos y, también, Cáritas participa activamente en la Red eclesial panamazónica (REPAM). Asimismo, como parte de la iniciativa Enlázate por la justicia, que aglutina varias entidades de Iglesia- CEDIS, Manos Unidas, Justicia y Paz, CONFER, REDES y en Zaragoza Jesuitas Pignatelli- que trabajan la cooperación internacional, como CDZ participamos en la animación y la difusión de la campaña, aun activa, “Si cuidas el planeta , combates la pobreza”. En la campaña se incide en la fragilidad de la Casa Común y la necesidad de cuidar nuestro alrededor, de reflexionar ante el consumo en nuestra sociedad, de conocer y cuidar nuestros recursos, como el agua, y de manejarlos de manera más sostenible y buscar modos de vida que al menos, como principio fundamental, no perjudiquen a otros. Con una visión global, saber consumir sosteniblemente en lo cercano, apoyar un comercio justo e insistir en que todo está conectado (Laudato Si´). Esa ha sido la esencia la campaña y de nuestras actividades de sensibilización en Zaragoza.

La situación de la zona 
En esta gris temporada de COVID19 la situación tampoco está siendo fácil en la Amazonia. El Papa Francisco en su discurso en enero de 2018 en Puerto Maldonado, en la región peruana de Madre de Dios, insistió en la cultura del descarte, que atrapa en su lógica a la naturaleza y a las personas. Y sin duda es cierto, las comunidades aquí se sienten en manos de intereses políticos y económicos que imponen esa lógica del extractivismo, de la desforestación, de imponerse en un territorio por encima de sus habitantes ancestrales. La Iglesia y Cáritas no pueden callar ante ello y la Laudato Si´ nos ayuda a profundizar en el tema. 

“Para que pueda hablarse de un auténtico desarrollo, habrá que asegurar que produzca una mejora integral en la calidad de la vida humana y esto implica analizar el espacio donde transcurre la vida de las personas. Los escenarios que nos rodean influyen en nuestro modo de ver la vida, de sentir y de actuar...”. 
Laudato Si´ 147


Con esa realidad estructural, cualquier situación coyuntural como la de ahora viene a “tambalear” la vida de las comunidades indígenas. El pasado 26 de mayo, el responsable de la REPAM , Mauricio López, daba unos datos preocupantes: en Brasil, el inmenso Estado de la Amazonia está sumergido en el caos y el colapso por la pandemia: en todo el Estado ha habido cerca de 25.000 casos hasta el 15 de mayo y en su capital, Manaos, la escalofriante cifra de 2.400 muertos en abril 2020 (en comparación con los 870 del mismo mes el año anterior).En Iquitos , Perú, más de 2.500 contagiados y en Leticia, en Colombia, se ha colapsado el sistema de salud, con casi 4000 contagiados, teniendo que trasladar pacientes a otras localidades e incluso a Bogotá. 

En la Amazonia Colombiana preocupan profundamente las 22 comunidades indígenas que la habitan, sin centros de salud cerca. Y denuncian, por ejemplo, la ocultación de datos y la inseguridad alimentaria de las comunidades amazónicas en Venezuela o la cantidad de población indígena contagiada en el departamento del Beni en Bolivia o en Brasil, donde se denuncia que el subsistema indígena de salud no funciona unido además a preocupantes proyectos de ley (favoreciendo la minería, extracción de gas y petróleo o hidroeléctricas o nueva regularización de territorio indígena) galopantes sobre los pueblos indígenas o la desprotección a los indígenas peruanos muchos de ellos emigrados a las ciudades y sin protección ante el coronavirus.


La labor de la Iglesia
La REPAM- en su trabajo continuo de denuncia profética, de investigación y de acompañamiento a las comunidades , bajo la Laudato Si´ y su profundo dialogo entre fe y ciencia- advierte también ahora que los vulnerables, los frágiles, como son las comunidades indígenas, lo son más en esta problemática y que ante esta situación puede haber un rebrote en Amazonia , donde se dan varios factores de riesgo: dispersión en el territorio, población debilitada por otras enfermedades como el dengue o el paludismo, presencia de población foránea muchas veces con actividades ilegales como la minería que entra en ese territorio con el riesgo que eso supone para las comunidades locales. Sobre todo por la inexistencia de un sistema de salud capaz de resguardarles y por la dependencia absoluta del sustento diario con lo cual la cuarentena no es viable. 

En definitiva, la Iglesia, la REPAM, Cáritas no habla solo de voluntades o de deseos; habla (igual que lo hacíamos desde aquí mismo con los refugiados en Palestina o en Grecia) de Derechos Humanos y exige su cumplimiento. Y por supuesto, de la vulnerabilidad que supone esta pandemia para aquellos pueblos que, de por sí, están olvidados. 

El documento final del Sínodo de la Amazonia organizado en el Vaticano en octubre de 2019, lo dijo muy claramente:

“La Amazonia hoy es una hermosura herida de dolor y violencia. Los atentados contra la naturaleza tienen consecuencia en la vida de los pueblos (…) privatización de bienes de la naturaleza, concesiones madereras legales y entrada de otras ilegales, caza predatoria, megaproyectos no sostenibles, contaminación de la industria extractiva y el cambio climático. Amenazas reales con consecuencias graves: enfermedades, narcotráfico, grupos armados, trata de personas, perdida de cultura originaria, asesinato de líderes defensores del territorio... Detrás de todo ellos, los intereses económicos y políticos de los sectores dominantes y las víctima son los más vulnerables: niños, jóvenes, mujeres y la Madre Tierra”. 
Documento final Sínodo Amazonia 

Carmelo Crespo Zaldivar 
Técnico Cooperacion de CDZ

03 junio, 2020

El proyecto de acompañamiento en cárcel en tiempos del COVID-19

En este tiempo de semi confinamiento y vuelta a la "normalidad" seguimos poniendo en valor esas acciones que se están llevando en nuestra Cáritas y que ejemplifican estupendamente ese “ser comunidad” que habla nuestra Campaña. Hoy una de las voluntarias del equipo de acompañamiento en la cárcel ha querido contarnos para este blog cómo ha sido y es eso de "ACOMPAÑAR EN LA DISTANCIA". 

El 14 de marzo la vida en España se paró de golpe tal y como se conocía. Así, sin creérnoslo del todo, entramos en una etapa de confinamiento que iba a obligarnos a readaptarnos como no nos hubiéramos imaginado tan solo una semana antes. Y nuestro proyecto no fue menos, tuvimos que reinventarnos, como todos, literalmente de un día para otro. Se habían quedado conversaciones pendientes, había internos esperando un tercer grado y otros a las puertas de su libertad definitiva. Y, por supuesto, había que acompañar todo eso y había que hacerlo sin poder estar con ellos. Así que, en el equipo pensamos que de momento la mejor forma era extender nuestra actividad de carteo. Muchos del grupo era algo que ya venían haciendo, pero solo con algunos de nuestros usuarios. La idea fue hacerlo con todos para que pudieran sentir que, aun sin encuentro personal, nosotros seguíamos ahí. 


Ha sido algo extraño porque al principio les advertíamos que solo les escribíamos para que nos sintieran cerca. Ha sido complicada también la logística, las cartas llegaban a nuestra sede, que estuvo cerrada unos días, y ninguno de nosotros podíamos trasladarnos a recogerlas. Poco a poco fuimos estableciendo el procedimiento. Alguna de las personas que acompañamos sí que tuvo la oportunidad de llamarnos y pudimos tener noticias de algunos de ellos, pero de la mayoría no sabíamos nada. Así que aunque sin "feedback" real, pusimos nuestro empeño en dejarles claro que seguíamos ahí, mandándoles nosotros cartas, para que superan que nos acordábamos de sus problemas y de los asuntos que tenían pendientes y les enviábamos un ánimo sincero, aunque no supiésemos exactamente en qué punto se encontraban. 

Personalmente, puedo deciros que ha sido complicado el centrarse en animar cuando la situación del país se volvía cada vez más crítica. Quizá lo más difícil para mí ha sido no volcar mi preocupación y frustración en las cartas, no utilizarlas de psicólogo porque su finalidad era más bien la contraria. Ellos habían perdido de golpe todo el contacto cercano con su vida exterior y esa era la idea que yo debía tener presente. 

Al final, como nos prometían al inicio, todo pasa y ya estamos viendo motivos de esperanza después de este tiempo. Nosotros ya recibimos sus cartas, podemos mantener conversaciones reales con ellos y pienso que es el primer paso para poder acompañarlos como hacíamos hasta el 14 de marzo. Seguiremos estando a su lado, ayer hoy y siempre, para cuando nos necesiten. Sea de la forma que sea. Aunque deseamos que pronto, podamos ir a verles. 

01 junio, 2020

Preparando el día de Caridad

Quedan menos de 15 días para celebrar nuestro esperado Día de Caridad, sin duda, va a ser muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Pero estamos preparándolo todo para que incluso en estas circunstancias sea especial. ¿Y sabéis por qué? Porque Caridad es amor, Caridad es darse por los demás, Caridad es nuestra esencia. ¿Cómo no vamos a celebrarlo? Hoy, más que nunca #CadaGestoCuenta y hay mucha gente que nos necesita.



Si una persona es capaz de mejorar el mundo… 
¡Imagina lo que podemos hacer en común! 
Es momento de ayudarnos y de sumar esfuerzos.

29 mayo, 2020

Una mirada a otra realidad: Tierra Santa (2)

Continuamos con nuestra serie de artículos sobre otros territorios, para conocer cómo afectan las circustancias actuales a las vidas de nuestros hermanos. Siempre desde la mirada de la Caridad Universal. Hoy Carmelo nos sigue contando cosas de los hermanos que viven en Tierra Santa, os dejamos con la segunda parte de su artículo. 

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Dejábamos el artículo de la pasada semana con la palabra preocupación, pero no me gustaría dejarlo así prefiero combinarlo con otras palabras como dignidad, comunidad y trabajo. Nuestros proyectos, actualmente allí, son tres: dos de apoyo agropecuario y comercialización de productos, junto a Cáritas Jerusalén y Caritas Española y uno de educación: apoyando el colegio de Ntra. Señora del Pilar y a las Hnas del Calvario. 

 Ha sido este tiempo de parón, tiempo de saber que poco se podía hacer. Junto a las compañeras de Cáritas Española ha sido tiempo también de comunicación con nuestras contrapartes de los países con los que cooperamos para saber de las gentes allí y de las posibilidades de continuar. En paralelo, el trabajo administrativo aquí estaba también paralizado y la pregunta, en medio de la incertidumbre, era cómo continuar, cuándo hacerlo y qué pasaría en el futuro: ¿Cumpliremos con las propuestas, alcanzaremos los plazos, daremos el servicio a las familias con las que nos habíamos comprometido? 

En primer lugar, os quiero hablar de Belén. Fue uno de los primeros focos en esta pandemia y el confinamiento fue estricto, respondido con responsabilidad por sus habitantes. Tal es así que en los campos de Beit Jala, un vergel verde en el distrito de la ciudad de Belén, los campesinos no han podido acceder a sus tierras. Y justo allí, teníamos en marcha sendos proyectos de nuestra Cáritas, uno apoyado por el Ayuntamiento de Zaragoza y otro, iniciando justo en marzo, apoyado por el Gobierno de Aragón. Para tener una visión general de la importancia de estos proyectos, habría que comentar que un 27% de los hogares de la Cisjordania ocupada sufre de inseguridad alimentaria (Informe OCHA) por falta de empleo, el alto coste de la vida y los escasos ingresos familiares... Un vector importante en sectores campesinos es la poca producción, a su vez con causas también enraizadas, entre otros, en el conflicto. 


Preocupa también la caída del turismo, en una ciudad de continuo turismo religioso como es la eterna Belén (por cierto, ciudad hermanada con Zaragoza y cuyo alcalde nos visitó en 2018). Además, a las familias del proyecto, más allá de la producción agropecuaria, la razonable preocupación por la protección de su tierra, heredadas de sus ancestros están con la amenaza cierta de la ocupación. Esa preocupación se agudizó hasta la semana del 17 de mayo por la imposibilidad de trabajarlas. En este tiempo, Cáritas Jerusalén continúa apoyando a las familias y desde aquí continuaremos apoyando su trabajo, al lado de los últimos. 

En segundo lugar, os quiero hablar de Jerusalén. Allí en pleno centro se encuentra el colegio de Ntra Sra del Pilar, con el que lleva trabajando Cáritas Zaragoza desde 2004, con fondos propios y también con apoyo de la DPZ. Jerusalén, ciudad donde empiezan y acaban los caminos, Ciudad Santa para las tres grandes religiones y ciudad hoy en día de contrastes. En este tiempo, se paralizó también toda la actividad educativa, hace bien poco las alumnas pudieron volver de nuevo. El colegio- en un antiguo edificio que fue hasta 1923 sede del Consulado español- cumple una fenomenal labor educativa y de acogida a más de 200 niñas palestinas (cristianas y musulmanas) de familias en situación vulnerable e imparte educación desde preescolar a superior. Además, es un centro modelo en Jerusalén Este, modelo de educación en valores, de tolerancia, de cuidado a las personas, de amparo y de generosidad... Desde allí la Madre Marta Gallo y su equipo y con voluntarias como Bárbara lidian a diario en una realidad, sin duda, compleja, apoyando la educación y el crecimiento personal de las niñas y jóvenes del colegio. 

En estos días, el patio exterior del colegio se ha convertido en improvisado lugar de reunión para cristianos. El párroco del centro, al tener que cerrar la Iglesia, ha celebrado las misas en árabe para un máximo de 30 personas por día, fuera martes, domingo o cualquier día. Haciendo comunidad desde la comunidad, bajo la imagen de la Virgen del Pilar. En el confinamiento, profesoras y alumnas han tenido dificultades para la enseñanza a distancia. Sin duda, los privilegios también se han notado en esta cuarentena. Y ahora el futuro: retorno de las alumnas, con nuevas situaciones familiares, seguramente afectadas gravemente y de nuevo por esta crisis... Desde el equipo de Cooperación de CDZ acompañaremos ese futuro desde el servicio y la cooperación fraterna, creyendo -junto al equipo del colegio- con firmeza en una vida mejor para esa generación. 


Aquí, desde nuestra Iglesia y nuestras comunidades, tenemos la oportunidad de abrir los ojos peregrinos. En nuestra reflexión, nuestra oración y en nuestros viajes parroquiales allí no veamos solo los muros turísticos e históricos: miremos a los primeros cristianos y la sociedad donde viven, a las piedras vivas y los otros muros, estos modernos e impuestos, que rodean las primeras comunidades. Sin miedo, con denuncia profética, desde aquí ampliemos esa mirada en Tierra Santa y seamos capaces de ver la realidad de aquellas personas que habitan la tierra donde está la esencia de nuestra fe y que hoy es signo de sufrimiento para muchos, pero tiene que serlo también de esperanza. 

"La misión de la iglesia es una misión profética que proclama la 
Palabra de Dios en el contexto local y en los acontecimientos cotidianos, con 
osadía, dulzura y amor por todo. Y si la Iglesia toma partido, es por el 
oprimido que Ella toma partido. Ella permanece a su lado, como Jesús ha 
estado del lado del pobre y del pecador que ha llamado a la penitencia, a la 
vida y a volver a encontrar la dignidad que Dios le ha dado y que no es 
permitido a nadie de privarla de ella". 
Documento Kairos .Un momento de verdad. 

Carmelo Crespo Zaldivar 
Técnico Cooperación CDZ

27 mayo, 2020

Las personas sin hogar en tiempos del COVID-19

Hoy os traemos un artículo de Goyo García Carpintero, trabajador social de Cáritas Zaragoza que atiende y acompaña a las personas sin hogar que se acercan a Cáritas buscando apoyo. El artículo de Goyo comienza con una reflexión directa: ¿Cómo vivir un confinamiento cuando no tienes un hogar? Y es que cuando se decretó el Estado de Alarma, las calles se vaciaron y entonces las vimos, caímos en la cuenta de todas esas personas que su techo, es la calle. Personas que conoce muy bien Goyo y que hoy quiere contarnos más sobre ellas. 

No calificamos ni hablamos de sintecho, hablamos de personas sin techo. Seres humanos con rostro y nombre. Personas que sufren la más extrema de las situaciones, la de falta de vivienda, de exclusión residencial. Pero también hablamos de aquellas alojadas en “centros de alojamiento de urgencia”, como los albergues fijos o temporales, que llevan dos meses sin salir del centro, por estar confinados. Estas personas no tendrán a donde ir cuando se levante el confinamiento. Todos ellas sufren exclusión residencial, “sin vivienda”. La misma situación en la que están mujeres alojadas en dispositivos de alojamiento para ellas, o personas privadas de libertad que cuando queden libres, o menores acogidos cuando cumplan la mayoría de edad y sean expulsados de los pisos tutelados… Todas estas personas sufren exclusión. Exclusión residencial. 

Y en medio de nuestro confinamiento, complicado pero cómodo en nuestras casas, quiero que reflexionemos un poco más. No me quiero olvidar de los que están alojados en habitaciones alquiladas en pisos compartidos. Creo que ni siquiera nos podemos hacer a la idea de cómo puede ser vivir un confinamiento solamente en una habitación. Pero aún sigo con más colectivos que me preocupan, por ejemplo, las mujeres forzadas a vivir en confinamiento con su maltratador, o quienes tienen una orden de desahucio. Todas estas personas sufren exclusión. Exclusión residencial: “vivienda insegura”. 

Y quienes habitan espacios no aptos (coches, naves abandonadas…), o temporales (caravanas), o conviven hacinados en viviendas, u ocupando un local o una casa abandonada… Todas estas personas sufren exclusión. Exclusión residencial: “vivienda inadecuada”. 

Pues bien, desde casa, teletrabajando, podemos acompañar a través del teléfono -a quien lo tenga- y así lo hemos hecho. Pero, para que mentir, lo hemos hecho con ganas de volver a encontrarnos cara a cara, como lo hacemos siempre. ¿Pero véis lo importante que es evitar la exclusión tecnológica en una situación como esta? Tener un teléfono, una tarjeta, un cargador y un sitio donde poder cargarlo… Sin duda, nada será igual después de esta experiencia que estamos viviendo. Y además creo que ¡nada debe ser igual! No podemos volver a estar como estábamos, en relación al sinhogarismo, que es a lo que me dedico yo. Tenemos que repetir tantas veces como haga falta que el derecho a una vivienda digna y adecuada es un Derecho Universal básico (artículo 25 DDHH). Pero tampoco debemos olvidar los demás derechos como la salud (¡cuánto estamos hablando de salud estos días!), el alimento (que no ha faltado a nadie pese al estado de “alarma”) y ¡qué importante es la vida! Cuidar la nuestra y la de los que nos rodean. 

Y desde ya… nos vemos otra vez de nuevo en nuestra sede, con mascarilla y cita previa, sin abrazarnos, pero nos vemos. Y eso ya es motivo de alegría.

25 mayo, 2020

Re-apertura de los centros de Cáritas

Estimados amigos, nuestros centros y servicios llevan unos días abiertos (con cita previa) adaptándose poco a poco para cumplir las medidas de seguridad, distancia e higiene que permitan cuidar la salud de todas las personas acompañadas, voluntarias y trabajadoras. 


La atención al público general está cerrada y sólo se realiza la acogida con cita previa en el teléfono 976 294 730. Todas las personas que necesitan ser atendidas por Cáritas deben llamarnos a ese teléfono. 


En estos momentos, en nuestra sede no podemos recoger donaciones de juguetes ni ropa, las de juguetes quedan aplazadas y las de ropa rogamos que se hagan en los contenedores rojos de A TODO TRAPO, habilitados para ello. Está disponible el listado en nuestra web

La tienda Latido Verde ya está abierta al público con las estrictas medidas de seguridad y prevención. Podéis estar al tanto de sus noticias en su página de Facebook. 

Mucha gente nos pregunta ¿y entonces, cómo puedo colaborar con vosotros? 


1. Haciendo un donativo por transferencia a las siguientes cuentas bancarias:
  • Ibercaja: ES31-2085-0113-62-0300027229
  • Triodos Bank: ES28-1491-0001-25-2082701828
2. Realizando una aportación a través de la web: www.caritas-zaragoza.org/hazundonativo.php
3. Enviando un donativo a través de Bizum con el código de ONG: 33461 

Importante: los socios y donantes que lo deseen serán atendidos presencialmente en la sede (Pso. Echegaray y Caballero, 100). También pueden pedir cita previa y/o realizar cualquier gestión (altas, bajas, aportaciones extraordinarias...) llamando al 976 21 33 32.

La misión principal de Cáritas es acoger, acompañar y atender a los últimos y más desfavorecidos, incluso en una situación tan excepcional como la que se está viviendo actualmente. Cáritas Diocesana de Zaragoza sigue estando cerca de los más necesitados, aunque por responsabilidad ese “estar cerca” sea un poco diferente en el contexto actual que nos toca vivir. 

22 mayo, 2020

Una mirada a otra realidad: Tierra Santa (1)

Continuamos con nuestra serie de artículos sobre otros territorios, para conocer cómo viven estos tiempos de cuarentena, cómo cambia la vida en otros países y, sobre todo, cómo afectan esos cambios a las vidas de nuestros hermanos. Siempre desde la mirada de Cáritas de la Caridad Universal. Hoy les toca el turno a nuestros hermanos que viven en Tierra Santa, os dejamos el artículo de nuestro compañero, Carmelo. 

Cáritas Zaragoza lleva muchos años colaborando con Cáritas Jerusalén, situada en Palestina, en muchos temas: desarrollo social, agropecuario, salud, agua, mujeres y empleo, comercio justo o protección de tierras… También apoyamos la educación, colaborando con el colegio del Pilar, que gestionan las Hnas. del Calvario. Además, formamos parte de la bonita Iniciativa por la Paz (IPP) junto a otras diocesanas de nuestro país y junto a Cáritas Española. Fuimos fundadores (en tiempos de nuestra anterior técnico de cooperación: Mercedes Torrejón) junto a otras Cáritas que trabajaban desde principios de los 2000 en esas tierras sagradas que tuvieron la buena idea de juntarse, para compartir ideas comunes. Desde entonces participamos con reuniones esporádicas en Madrid, y trabajamos conjuntamente temas como el Comercio Justo, el Desarrollo, la Sensibilización y, una iniciativa muy especial, el campo de trabajo para jóvenes. Tal y como contamos también en este blog, en el año 2019 fueron dos jóvenes zaragozanos, Lidia y Manuel, que han pasado a formar parte de nuestro equipo de voluntarios de Cooperación. 


Contexto histórico 
Gracias a nuestra colaboración con Cáritas Jerusalén podemos contaros algunas cosas de la realidad de allá. El contexto habitual en el que viven nuestros hermanos palestinos es realmente complicado. Allí los cristianos suponen apenas el 1.8% de la población y ellos sufrieron también las consecuencias violentas de la Nakba (catástrofe) del 48- al escribir esto se conmemora los 72 años- y no pudieron recuperarse, como tantos otros palestinos. Hoy los cristianos tienen presencia de calidad en la autoridad palestina y en la sociedad civil, además de ser como Iglesia, una autoridad reflexiva y comprometida con su pueblo que vive bajo las reales dificultades de la ocupación israelí. Tras los acuerdos de Oslo en 1993, el Territorio Palestino se clasificó en tres zonas “políticas”. 

Para comprender bien todo esto, os recomiendo leer el documento cristiano “Kairos” que nos habla, desde la fe, la serenidad y la firmeza de la lucha por la paz, ante el “Pecado contra Dios que es la opresión” y donde se vislumbra la esperanza, aun en una situación como la que allí viven. 

La crisis sanitaria allí 
En la actualidad que nos ocupa, el 5 de marzo se detectaron los primeros casos de COVID-19; se dice que traído por peregrinos y por ello el Estado de Israel estableció medidas de cuarentena para los viajeros. En Jerusalén se podía salir a pasear en los alrededores de la vivienda y el confinamiento estaba además aderezado y animado por las protestas de activistas por la complicada situación política israelí, entre alianzas electorales, juicios y demás. 

En los territorios palestinos, la situación no ha sido tampoco fácil en esta emergencia. En Gaza, territorio golpeado continuamente, la situación sanitaria preocupaba especialmente. Cuentan con un sistema de salud colapsado totalmente. Hay que saber que la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos – UNRWA- enumera 8 los campamentos de refugiados, campos que albergan a más de 1.200.000 personas, es decir, más de la mitad del total que habita Gaza). 

Según un informe de NNUU de finales de abril hubo solamente 17 casos confirmados en esa zona. En cambio en Cisjordania se dieron más de 320 casos. El 22 de marzo entraron en confinamiento en Palestina, aunque con ciertas excepciones para el comercio. Por ejemplo, compañeros nuestros de Cáritas Jerusalén que viven en Cisjordania no podían pasar los férreos y desagradables “check point” para entrar en Jerusalén, sede de la Cáritas nacional y por tanto su lugar de trabajo. 


Nuestros proyectos 

En esta situación, los proyectos que apoyamos desde nuestra Cáritas junto a DGA, Ayuntamiento de Zaragoza y DPZ han estado paralizados. Sabemos que Cáritas Jerusalén ha apoyado a más de 500 familias con alimentos, pero nos trasladan que existe una preocupación profunda en varias áreas: en el campo por ejemplo por la producción y la tierra, en las ciudades por el turismo y el paro. La semana que viene os seguiré contando más cosas de allí, siempre desde nuestra dimensión universal, y en este caso en concreto con una mirada de peregrinos cristianos. 


“Nosotros creemos que nuestra tierra tiene una vocación universal. En esta visión de universalidad, el significado de las promesas, de la tierra, de la elección y del pueblo de Dios se amplía para incluir a toda la humanidad, empezando por los pueblos de esta tierra. La promesa de la tierra no fue nunca un programa político, sino una introducción a la salvación universal; fue el comienzo de la realización del Reino de Dios en la tierra”. 
(2.3) Documento Kairos Un momento de verdad. 2009 

Carmelo Crespo Zaldívar 
Técnico de Cooperación de CDZ

20 mayo, 2020

Las colaboraciones en tiempos del COVID-19

En este tiempo de confinamiento seguimos poniendo en valor esas acciones que se están llevando y que ejemplifican estupendamente ese “ser comunidad”. Hoy nuestra compañera, Pilar, nos cuenta para este blog cómo se han volcado algunas entidades y/empresas para colaborar con nuestra Cáritas y ayudar a través de nosotros a los que más lo necesitan. 

Con el COVID-19 todo ha cambiado. Sin embargo, algo parece haber seguido intacto, la generosidad de las personas, y la de muchas empresas y entidades, grandes y pequeñas, que construyen la red productiva y económica de nuestro entorno. Es habitual que en momentos socialmente difíciles, esta generosidad fluya y aumente, y esto es lo que hemos experimentado a lo largo de estos dos últimos meses en Cáritas, a través del equipo de Colaboraciones Institucionales, que junto a Administración, se encarga de atender esta línea de trabajo institucional. 


La solidaridad mostrada, que hemos estado recibiendo minuto a minuto, día a día, de manera personalizada y con un agradecimiento infinito, nos da la posibilidad de seguir apoyando y acompañando a las personas en desigualdad, las de antes y las que se han sumado inevitablemente a esta población de riesgo, no sólo sanitario sino también social, al perder su trabajo u ocupación. De momento, gracias a estas colaboraciones tenemos la oportunidad de continuar con nuestra labor, sin bajar la guardia y poniendo en el centro a las personas y, también, cuidando el planeta, nuestra casa común. 

La colaboración ha llegado en forma de múltiples donativos económicos, suscripciones como socios, intenciones para cualquier tipo de colaboración, algunas veces imposible por las circunstancias, pero igualmente meritorias. También en forma de ofrecimiento de productos, algunos de ellos alimentarios, que con el transcurso del confinamiento serían desechados por falta de consumo. Es el contrasentido de nuestro sistema, por un lado personas con necesidades básicas sin cubrir, por otro el desaprovechamiento de alimentos. Sin embargo, parece haberse tomado conciencia de que esta es la peor de las opciones. Gracias a los que así lo habéis visto. Como ejemplo nuestra colaboración con Encantado de Comerte 3, empresa de jóvenes emprendedores cuya línea de trabajo es el aprovechamiento de la comida. 


Hemos tenido que aclarar en muchos ofrecimientos que Cáritas no realiza reparto de comida ni tiene comedores sociales, y que no dispone de logística y almacenaje de alimentos, ya que su intervención social se basa en la autonomía de las familias, realizando un acompañamiento educativo con ellas a través de ayudas económicas en efectivo. Sin embargo, en estas circunstancias, hemos reajustado alguno de estos criterios a favor del aprovechamiento alimentario, la cobertura de alimentación en un amplio colectivo de familias con especiales dificultades, aportándoles además una alimentación equilibrada, y el detraimiento de gasto en consumibles de productos ofrecidos. 

Nuestra residencia Santa Teresa, nuestros proyectos especializados y la atención a la alimentación y necesidades básicas de las familias, desprotegidas y abrumadas por la realidad actual, han recibido esta generosidad con colaboraciones múltiples y diversas: confeccionando mascarillas en los primeros momentos de escasez e incertidumbre, donando pantallas protectoras, miles de litros de agua, de leche, chocolates, yogures, productos alimenticios variados, productos de limpieza y colaborando en su transporte y distribución de forma altruista. 


Desde los más grandes, a los más pequeños GRACIAS. Muchos no queréis dar notoriedad a vuestra colaboración y por eso no nombraremos a las más de 124 empresas socias y a las 280 empresas donantes y colaboradoras, 40 de ellas nuevas en estos dos últimos meses de COVID-19. Estas colaboraciones han abierto puertas y ventanas y esperamos darles continuidad cuando todo se normalice. Recojo el comentario de uno de los más activos colaboradores en el reparto de alimentos a domicilio, gracias a cuya colaboración ha sido posible hacer llegar 448 lotes de alimentos básicos para cubrir una necesidad imperiosa, como es la de comer. Esta colaboración ha sido estrecha y, por su complejidad, ha generado algunas pequeñas incidencias, sin embargo su contestación ante estos imprevistos agradeciendo su paciencia fue: “Lo que se hace a gusto no agota la paciencia. Encantados por ayudar”. 

GRACIAS. ESPERAMOS SEGUIR CONTANDO CON VUESTRA COLABORACIÓN, AHORA Y SIEMPRE. 

LA DESIGUALDAD NO TIENE FECHA DE CADUCIDAD Y LLEGAN TIEMPOS MUY DUROS PARA MUCHAS FAMILIAS 

Tu compromiso mejora el mundo
Si tú cambias, todo cambia
#CadaGestoCuenta


Mª Pilar Tirado Aramendi
Coordinadora de Colaboraciones Institucionales