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18 agosto, 2017

Emergencias olvidadas

Según la Escuela de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona, hay unos 34 conflictos abiertos en el mundo. Algunos de ellos se encuentran enquistados de tal manera que parecen estructurales y otros cuentan con casos de violencia donde aumenta o disminuye cíclicamente.  Son tremendas crisis socio-políticas que apenas nadie recuerda, debido a la gran cantidad de información que hoy en día fluye en nuestro mundo. Es por ello por lo que se debe parar a pensar en comunidades y pueblos que sufren la peor crisis posible: el olvido. Por ello, y de una forma u otra, la Confederación Cáritas Española está presente en ellos acompañando en la búsqueda de la paz junto a Cáritas Internationalis.

ÁFRICA
  • República Democrática del Congo: Al este del país, en la zona fronteriza con Ruanda y Burundi, existen diferentes conflictos escalonados mezclados con intereses por las minas, además de temas étnicos. En total suman más de 300 mil desplazados, 80000 refugiados y más de un millón personas presentan necesidad de ayuda humanitaria. La Red Caritas Española mantiene una emergencia abierta en el país, donde se trabaja fraternalmente con la Cáritas Congoleña asistiendo a las víctimas del conflicto.
  • Sudan del Sur: El país, creado en 2011, vive en permanente conflicto cruzado por las hambrunas, las  nuevas ambiciones del Ejército de Liberación tras la independencia y el conflicto territorial y étnico. Ya son cerca de 8 millones de personas con necesidad de asistencia humanitaria y casi 2 millones de personas desplazadas. En estos momentos, la Confederación mantiene una emergencia abierta.
  • Uganda: mantiene un conflicto alimentado por el llamado ejército de resistencia del Señor de  J. Kony (que hoy sobrevive en República Centroafricana) y que ha dejado más de 15.000 muertos, miles de  personas marcadas con machete en los labios e  innumerables niños soldados, cuyas vidas han quedado destrozadas  por la guerra y el odio.
  • República Centroafricana: Los Seleka, milicias musulmanas, invadieron Bangui en 2013 iniciando un conflicto continuo y virulento, contestado luego con violencia étnica religiosa  por los AntiBalaka (anti machetes) en su mayoría cristianos. La  lucha  fratricida  ha causado una guerra civil obscura y de dimensiones tremendas para la población civil, con incursiones además de los que quedan de la milicia Ugandesa de Koni.  En la actualidad ya son más de medio millón de refugiados en países como Camerún y miles de desplazados internos. También en RCA se repite el drama de los niños soldados. Los combonianos han sido ejemplo de acompañamiento con Monseñor Aguirre como modelo misionero en Bangasosu.
AMÉRICA
  • Colombia: Los más de 50 años de guerra han provocado más de 6 millones de desplazados. Destacan, entre otros, Chocó,  Amazonas,  Vaupes, Caqueta, o  Cauca, donde el conflicto continua y siguen sufriendo miedos, amenazas, muertes y minas. La esperanza está abierta y los movimientos sociales así lo indican, pero es importante recordar que tantos años de conflicto necesitan paz firme y justicia duradera y con consistencia en todo el país, especialmente  en aquellos lugares donde han sufrido más intensamente el conflicto armado. La Confederación de Cáritas Española acompaña diversos procesos de Cáritas-Secretariado Nacional de Pastoral Social.
ASIA
  • Myanmar: desde la independencia del país-la antigua Birmania- en el 48 no ha habido años sin conflictos. Las más de 130 etnias diferentes dificultan el tener unas estructuras civiles y militares que representen a todas. Al conflicto se añade un tinte religioso budista-musulmán y la cantidad de dinero del comercio internacional de drogas que alimenta por ejemplo a los Wa. A esto se suma la minoria Rohingya-musulmana-población a la que no se concede la ciudadanía y que se desplaza masivamente a Bangladés por la violación sistemática de sus derechos.  Con la constitución del 2008 y un posible federalismo como futuro, así como la presencia en el gobierno de la Nobel de la Paz Suu KYi se promueve la integración del país asiático, acabar con la discriminación y la violación de los derechos humanos. 
  • Filipinas: al sur del país, existe un conflicto con un grupo rebelde islámico local que en lo últimos cuarenta años ha causado alrededor de 150.000 muertos en una zona especialmente rica en recursos naturales. En la coyuntura internacional, en este conflicto enquistado se ha extendido y los grupos locales se han adherido a él con la amenaza cierta de extender el conflicto a otras zonas del país. 

  •  Yemen: un conflicto olvidado por “occidente” excepto para vender armas a Arabia Saudí que luego se utilizan en este país como parte de la coalición contra los huzis y en el que también las víctimas son los civiles. Desde la primera intervención en 2015 ha habido más de 5.000 muertos y actualmente 18 millones de personas (en un censo total de 28 millones) dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir, según reporta Amnistia Internacional.
Además de estos, existen otros conflictos, otras víctimas. Los conflictos olvidados los pagan habitualmente los más pobres -que ven aumentada la exclusión por el propio conflicto- y, en cambio, permiten el enriquecimiento de unos pocos. Además, en su mayoría se desarrollan en zonas donde está en juego el control de los recursos locales y la explotación de las materias primas, donde los últimos de nuestra Casa Común han sido víctimas durante años sin grandes escándalos ni sociales ni mediáticos, ni movimientos claros de la Comunidad política Internacional. 
Así pues no dejemos que se olvide la dignidad y los derechos humanos de cada ser humano.

Para colaborar, se pueden hacer los ingresos en las cuentas habituales (Ibercaja ES31 2085 0113 62 0300027229 / Triodos Bank ES28 1491 0001 25 2082701828), a través de la web , y en la sede de Cáritas sita en Pº Echegaray y Caballero, 100, Zaragoza. 

11 marzo, 2013

Presentación en las parroquias el trabajo de cooperación internacional





Construcción de depósitos de agua potable en Zababdeh (Palestina)

El jueves, 28 de febrero, se presentó, en la reunión mensual de los voluntarios del  arciprestazgo de San Valero, el trabajo que se está llevando a cabo sobre la cooperación internacional en Cáritas.
 La exposición se inició explicando el porqué de la cooperación en Cáritas, y más en estos momentos de crisis, haciendo referencia a los inicios de este trabajo de  cooperación en la atención a las emergencias. 
En un segundo momento se explicó nuestro modo de entender la cooperación como " cooperación fraterna",  que escoge preferentemente a los más pobres, excluidos y marginados y establece con ellos unas relaciones de igualdad y reciprocidad. 
 Insistiendo, además,  en que esta cooperación hace posible:
- el valor de la participación para la identificación de necesidades,
- arbitrar los instrumentos para el desarrollo local, 
-establecer los programas y proyectos promoviendo la autonomía personal y grupal.

Trabajos de recuperación de tierras en Acasio, Altiplano boliviano



A continuación se hizo un repaso fotográfico de los proyectos que se han desarrollado en estos años o que se están desarrollando en Bolivia y Palestina. Además de los proyectos de desarrollo se visibilizaron los proyectos de sensibilización que se realizan de cara a la comunidad y se terminó con un comentario sobre cómo trabaja Cáritas en las  emergencias Cáritas.

19 octubre, 2011

Conferencia y testimonio sobre la emergencia en el Cuerno de África



Zaloa Rasines, Blanca Solans, María González, Carlos Sauras















En el día de ayer, 18 de octubre, tuvo lugar en el centro "Joaquín Roncal" de la Fundación CAI-ASC, una conferencia impartida por Zaola Rasines, técnico de Cooperación Internacional de Cáritas Española. A la misma asistieron alrededor de 70 personas que escucharon con mucha atención e interés las explicaciones de nuestra compañera de Cáritas.
Zaola, que ha visitado recientemente Kenia, nos contó su experiencia y lo que vió sobre el terreno: la sequía, los pozos vacíos, los animales muertos, el paisaje desolador... y una súplica de sus habitantes: AGUA!.
En la presentación que sigue a continuación podemos ver las cifras, los datos, las imágenes de una catástrofe humanitaria que no podemos ni debemos olvidar, a pesar de que nosotros también estemos inmersos en una dura crisis, pero que no es comparable a la que sufren estos hemanos nuestros del Cuerno de Africa, apuntó el director de Cáritas que presidió el inicio del acto.
Tambien estuvieron presentes la Directora General de Participación Ciudadana, Cooperación y Acción Exterior del Gobierno de Aragón, Blanca Solans y la Directora de la Obra Social de Cai, María González.
Al final de la conferencia tuvo un lugar un animado debate.


Fotografías: Zaloa Rasines

Album rueda de prensa y conferencia

Vídeo de la conferencia de Zaloa:


14 mayo, 2008

LA MADRE SE CONVIRTIÓ EN MONSTRUO Y LA BELLEZA EN BESTIA

Cáritas Internationalis acaba de difundir el testimonio anónimo que se ha recibido en Roma de un trabajador local de la red humanitaria de la Iglesia católica en Birmania que colabora en el plan de respuesta humanitaria a la emergencia causada por el ciclón “Nargis”. Este el contenido íntegro de ese relato:

«Gracias a todos ustedes por sus mensajes de interés, apoyo y solidaridad. El pueblo birmano les necesita, así como la solidaridad de todos.
En estos momentos estoy totalmente sumergido en el trabajo, tras una jornada en la que acudí a la oficina del Comité de Ayuda a la Emergencia [de la Iglesia católica], a donde acompañé a algunas personas para una reunión urgente de seguimiento de la crisis con el señor arzobispo. Yo estoy ayudando a adiestrar a los voluntarios, además de colaborar en los trabajos de ayuda a las víctimas y realizar una estimación de los daños registrados. También trabajo en la puesta a punto del llamamiento de ayuda a la red internacional de Cáritas.
En los últimos seis días he estado visitando varias de las zonas afectadas y ahora estoy de regreso. Espero disponer del tiempo necesario para redactar un informe de situación más largo y detallado.
Hoy tuvimos también un encuentro con algunos colaboradores y mañana tendré una sesión de formación de otros 40 voluntarios. Ya que casi nadie aquí tiene experiencia en la respuesta a las catástrofes, incluso mi poca experiencia resulta de gran utilidad.
No es necesario explicar cómo Birmania llora hoy y cómo las lágrimas de tantos inocentes apelan a nuestra sensibilidad. Estoy viendo sufrir a este pueblo, a esta buena gente. Cuando vemos cómo la naturaleza viene a agravar su agonía, nuestro corazón cae víctima de la desesperación.
Acabo de regresar de una de las zonas más afectadas, donde casi 30.000 personas han encontrado su tumba bajo las aguas. En Kyaiklatt, Phaypon, Bogalay y las localidades vecinas, han perecido miles de personas. Pudimos llegar hasta la lejana Phyapon, bajando por el río Irawady, sobre el que, en torno a nuestra embarcación, flotaban cadáveres de seres humanos y de animales. Llegamos a un poblado arrasado, donde éramos las primeras personas que los damnificados veían llegar con ayuda. El ciclón Nargis los golpeó, los arrasó, los aturdió y… siguen desconcertados. En un espectáculo dantesco, de profunda “conmoción e impresión”. La fuerza de la naturaleza atacó a estos desventurados durante la noche. El embate llegó desde el mar, a través del río y por el aire, con vientos que aullaban amenazadores y que, con una fuerza devastadora, destruyeron todo el poblado, que quedó como si hubiera sufrido un bombardeo.

Es un panorama desolador incluso para mis ojos, que ya han visto el tsunami y el terremoto de Cachemira. ¡Es una visión realmente insoportable! La naturaleza ha desencadenado una orgía de muertes y estragos, dejando en estado agónico a un pueblo que ya estaba sufriendo tanto. Ayer, con lágrimas en los ojos, algunas mujeres me contaron cómo las aguas les arrebataron a sus bebés de sus pechos.
Mientras nuestra embarcación seguía adelante, nos cruzamos con el cadáver a la deriva de un niño de unos cinco años. Era el hijo de alguna madre que estaba de luto en algún lugar, mientras el cuerpo de ese niño seguía flotando, en aguas desconocidas, esperando un entierro, sin que nadie pudiese llorarle ni cantarle…
La gente no tiene agua para beber. Sus viviendas han quedado completamente destruidas y los escombros, que comienzan a pudrirse en los terrenos inundados por las aguas, emanan un fuerte olor. No hay comida. Vimos a los niños mordisqueando cáscaras de coco. Hay animales muertos por todas partes. La gente no se siente ni con fuerzas ni ganas de enterrarlos. Había muchos refugiados acogidos en iglesias y monasterios sin techo, que todavía no han recibido ayuda.
Estamos haciendo lo posible en Birmania por responder a esta catástrofe. Los últimos dos días hemos conseguido llegar hasta personas que se estaba muriendo de hambre. Los precios del gasóleo se han disparado y además es difícil encontrarlo, por lo que el transporte representa un serio un problema. Sigue sin haber corriente eléctrica, ni agua, ni siquiera en Yangón.
Birmania está de luto. El balance de las víctimas asciende ahora a 80.000 y seguimos contando. El gran Irawady era como una madre para estas personas. Les daba comida, transporte fluvial, serpenteando majestuoso entre algunos de los más hermosos arrozales de todo el mundo. El delta era de una belleza extraordinaria, antes de que el Irawady cayera víctima de los ‘encantos’ de Nargis. Entonces la madre se convirtió en monstruo y la belleza en bestia. Las tierras y los campos fueron violados aquella noche. Pasará mucho tiempo antes de que la gente pueda volver a la normalidad. Se necesitará la solidaridad de todos y no sólo para remediar las necesidades materiales.
Les tendré puntualmente informados en cuando pueda volver a usar internet. Estén seguros de que la población birmana les agradecerá todo lo que puedan hacer por ella.
En un rincón remoto, vadeando entre el fango, conseguimos llegar a una pequeña iglesia destruida, en la que algunos damnificados esperaban recibir ayuda. Cuando llegamos, nos recibieron llenos de gratitud y nos sirvieron una taza de té birmano, que era lo único que tenían.
¡Qué este gran pueblo pueda ver la luz! Un saludo.»