22 junio, 2016

Mesa redonda en el colegio Magdalena Sofia




Vista general de la sala durante la mesa redonda
         Durante este curso escolar, en las clases de religión del colegio "Magdalena Sofía", los alumnos de 4º de la ESO han estado trabajando el tema de  "La Iglesia".
         Como colofón, a final de curso y con la idea de conocer tres realidades de Iglesia, se organizó una mesa redonda que tuvo lugar el miércoles 15 de junio en el colegio. A este acto se invitó  a José Luís (párroco de Valdefierro), a Sergio (catequista y perteneciente a la Juventud Franciscana - JUFRA) y a Teresa de Caritas Diocesana de Zaragoza, técnico del proyecto de educación en valores  Educar la Mirada.
         Por turno, los invitados fueron contestando a las preguntas que, de antemano, habían preparado los alumnos.  Las preguntas no solo tenían relación con cada uno de nosotros dentro de la Iglesia, sino también sobre cuestiones más generales.
        Fue una experiencia muy grata que  permitió a unos y a otros poder dialogar y compartir un tiempo rico poniendo la mirada en la Iglesia y los jóvenes.









21 junio, 2016

Un día sin reloj. El equipo de Cárcel se va de excursión

El equipo de Cárcel de Cáritas Zaragoza
        Un día sin reloj. ¿Es posible?

       Éramos solo ocho, buen número para viajar juntos en la furgoneta de Caritas. Nuestro destino era visitar Anento, un pueblo miniatura  en la lista de los pueblos más bonitos de España. Hoy regresamos al pueblo en búsqueda de silencio, sosiego, paz…

     El día amaneció soleado y con una brisa que invitaba a caminar, a dejarse llevar… Hicimos un alto en el camino y decidimos subir a la ermita de Ntra. Señora del Águila. Varios habíamos estado ya allí, pero queríamos volver. Entramos y cada uno dio una mirada. Allí estaba la Virgen sobre un águila.

      Buscamos una mesa y nos acomodamos para desayunar un cafecito con leche y un pequeño sándwich. Elena y Esperanza, que prepararon el día, nos dijeron con sencillez en qué consistía. ¿Para qué nos habíamos juntado?: Simplemente para disfrutar juntos, para estar y contemplar la belleza del paisaje que nos rodeaba.  Saborear lo que nuestros sentidos veían, tocaban, descubrían...

     Y en seguida emprendimos el camino a Anento, en el campo de  Romanos.
     Al llegar a lo que queda del castillo y torreón celtíbero pasamos por un “ritual” preparado por nuestras ingeniosas guías. Consistía en pasar por el arco del pasadizo. Simularon, con un paño de mil colores e imágenes, la puerta de entrada y nos invitaron a pasar por el arco dejando que la imaginación nos llevara a identificarnos con un personaje relacionado con aquel tiempo.  Desde lo alto de una torre divisamos la inmensa roca que está como abrazando al pueblo situado en lo más hondo del espacio. Un panorama maravilloso. Nos quedamos un rato largo contemplándolo.

     Y fuimos bajando hacia el pueblo. A la entrada encontramos una Iglesia de portada románica del s. XIII,  resguardada por un atrio gótico.

     Después caminamos a AGUALLUEVE. Qué bonita sorpresa al encontrarnos el nacimiento de unas cascadas que caían salpicando las rocas y cuya humedad ha hecho crecer juncos, helechos y florecillas silvestres. El agua que gotea permanentemente ha formado paredes de musgo y piedra y pequeñas grutas escondidas. El agua, recogida en un estanque, se ha canalizado para regar los huertos trabajados por las familias del pueblo. Qué buen rato pasamos allí mirando los alrededores.

     Volvimos a la arboleda del parque, donde habíamos dejado la furgoneta y preparamos la mesa que quedaba libre para comer. Después descansamos un rato para  recuperar fuerzas. Cada uno buscó su lugar y pudo escuchar el sonido de las hojas plateadas de los álamos que se movían con el frescor del viento, el canto de los pájaros y la alegría de las familias a nuestro alrededor.

    Y después, la visita al pueblo. Para verlo hay que meterse por pequeñas calles y rincones. Fuimos escalando y recorriéndolo, admirando la belleza de sus estrechas calles, placitas, fuentes y casas adornadas de mil flores y pintadas de diversos colores en perfecta armonía, originalidad y belleza.

Nos cautivó Anento. Hasta vimos 2 pavos reales.

     Y faltaba algo esencial: dar gracias por el día. Alrededor de otra mesa, Elena leyó la primera canción del libro de poesías, "El cielo de la rosa" de Mª Carmen Garcés,  trabajadora de Caritas  recientemente fallecida:  “Poemas de amor que me inspira la vida y lo agradecida que estoy por toda ella, deseando que mis palabras te acompañen en este tramo del camino y te llenen, también a ti, de amor y gratitud.” Nos emocionamos.

En el interior un precioso retablo con un conjunto de pinturas, como iconos dorados sobre tabla, dedicada a san Blas, a la Virgen y  a santo Tomás de Becket con numerosas escenas de la vida de Jesús. Nos llamó la atención un púlpito con decoración mudéjar. Todo explicado por la guía que encontramos allí.

    Al final formamos un apretado círculo, apoyados los unos en los hombros de los que estaban a nuestro lado, mientras nos movíamos al ritmo de ”Danza contemplativa para mecerse”. Cada uno fuimos agradeciendo lo vivido. Fue quizá  el momento más significativo.

      Gracias por sentirnos en armonía con la naturaleza y con nuestros compañeros, por la tranquilidad en los momentos de reflexión,  por el sentimiento de estar con personas queridas, por sentirnos en “compañía”. Para otros, gracias por el frescor del aire que respiramos, la serenidad del viento, la diversidad de caminos en distintas direcciones a lo largo del día;  la vida en si es camino que vamos descubriendo cada día…

      Y de recuerdo Esperanza nos regaló un frasquito de agua de Anento, con la fecha y el canto de Diego Torres La vida es un vals.

      Con menos de cien habitantes, disfrutamos de un lugar único en su silencio, paisajes y cielo. Mereció la pena vivir “un día sin reloj”.

20 junio, 2016

Excursión a Anento del CRPS "San Carlos"



 


        El día 26 de mayo los usuarios, profesionales y voluntarios del CRPS "San Carlos" fuimos de excursión a Anento,  reconocido como uno de los pueblos  más bonitos de España. 
        Cuando llegamos, y tras un agradable paseo  con una guía,  fuimos a ver el Aguallueve, un precioso manantial en forma de cascada con un pequeño lago en su base de color verde malaquita. El camino estaba lleno de vegetación muy frondosa y verde.
     A alguno de nosotros la caminata le pareció un poco larga,  pero mereció la pena. Después subimos al mirador, desde el que se veía el castillo y el pueblo, para posteriormente ir a la iglesia de San Blas. Es  de estilo románico,  construida en el siglo XIII, y su fantástico retablo gótico es uno de los más importantes y mejor conservados de Aragón.


     
     Pasamos posteriormente a un merendero situado en el parque del pueblo donde comimos y, después de relajarnos y charlar, fuimos a tomar un café para pasar luego a visitar una fábrica de productos elaborados por las abejas como el propóleo, polen, miel,  jalea real… todos con propiedades medicinales. Además nos explicaron los diferentes tipos de miel como la de azahar, romero  y mil flores (que en realidad es de bellota) y aprendimos a distinguirlas por el color y el sabor, probando de todas ellas.
      Y ahora ya sabemos cómo se elabora y sabemos distinguir los diferentes tipos de miel, así como lo que hacen los apicultores para  sacar el producto del panal sin que les piquen las abejas. 
      Así que contentos por la experiencia, por  lo aprendido y visto, nos fuimos para Zaragoza, destino final. Fue un día perfecto.

Formación sobre la Doctrina Social de la Iglesia en la zona de Zuera

Un momento de la sesión de formación
       El pasado día 6 de junio nos reunimos en Pastriz todos los que integramos los equipos de  las Cáritas parroquiales de la zona de  Zuera;  la reunión estuvo muy concurrida: voluntarios de Zuera, Villanueva, San Mateo, Villamayor, La Puebla de Alfindén, Alfajarín y Pastriz, como en otras ocasiones.
       Florencio nos ofreció su hospitalidad y todos encantados;  como siempre nos proporcionó todo lo necesario para poder celebrar la sesión y posteriormente la meriendilla compartida.
      En la anterior reunión, que celebramos en Villamayor de Gállego el 23 de mayo, tuvimos una sesión preparatoria en la que Carmelo e Isabel hicieron un recorrido histórico de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI); además de estudiar lo que recogen, sobre  la exclusión, el modelo socioeconómico y  la dignidad de la persona humana, los documentos vaticanos  “Evangelli Gaudium” y “Laudato Si' “ y “ La iglesia servidora de los pobres”  de la Conferencia Episcopal Española.  
    Ese día nos entregaron un dossier para preparar el trabajo del taller de la última sesión a celebrar en Pastriz. Teníamos que elegir dos temas con los que íbamos a trabajar, uno relativo a nuestro entorno más cercano y otro lejano. Se presentaron varios, y después de debatir cuales eran los más idóneos y conocidos por todos, como cercano elegimos el VERTIDO DE LINDANO y como lejano LA LLEGADA DE LAS PATERAS.
     Formamos cinco grupos y trabajamos intensamente desde lo que habíamos preparado: el ver, el juzgar y el actuar; debatimos y profundizamos en los temas desde la DSI y al final hicimos una puesta en común. 
    Desde el sentir de las Cáritas parroquiales, interpelamos a nuestra Iglesia en un actuar cercano a los últimos, desde todas las instancias de la misma con reflexiones interesantes sobre el cuidado del medio ambiente, la exigencia de apertura de vías seguras en el Mediterráneo para los emigrantes o la necesidad del trabajo constante  en la cooperación al desarrollo.
      Este rato fue de comunión entre los grupos y conseguimos en ese espacio de tiempo profundizar en esos temas y, por extensión, en la exclusión de nuestros hermanos, tanto de los prójimos cercanos como de  los lejanos.
      Posteriormente cada grupo sacó las viandas que había traído y tuvimos una muy agradable velada. Gracias a Florencio por su acogida, a Carmelo e Isabel por su experiencia y a todos los compañeros que en esta ocasión acudieron a Pastriz.
¡FELIZ VERANO A TODOS!

Este texto lo ha enviado el Equipo de la Cáritas parroquial  de Pastriz

14 junio, 2016

Encuentro de fin de curso en la Margen Izquierda del Ebro



Asistentes al encuentro
        El día 11 de Junio,en la parroquia de Nuestra Señora de la Esperanza, los equipos de Acogida de las parroquias de la zona de la Margen Izquierda del Ebro, en Zaragoza, hemos celebrado el Encuentro anual.
        Este Encuentro es una jornada que tradicionalmente se celebra con el objetivo básico de conocerse y  compartir las realidades de los distintos equipos y voluntarios. Resulta gratificante conocer a otros muchos voluntarios como nosotros que también se enfrentan a los mismos retos de acoger y acompañar a las personas que acuden a nuestras parroquias.
       Es un momento al final del curso, en el que dar paso a lo festivo, a poner en valor nuestro trabajo y a animarnos para continuar nuestra tarea, cada uno en aquello que mejor sabe hacer. Es justo y necesario, también, saber que no estamos solos,  que  hay mas voluntarios y amigos con disponibilidad para seguir junto a nosotros en nuestra misión.
     La Coordinadora de equipos de la MIDE tiene, como uno de sus fines, fortalecer y coordinar los equipos partiendo de las necesidades de las acogidas y también desde la propia evolución de los retos diocesanos : mayor sensibilización, estrategia de los derechos sociales, mayor implicación de los agentes y las familias, etc.
     Comenzamos el día con una oración preparada por el equipo de la parroquia de  San Andrés,   parroquia anfitriona. Fue un momento de reflexión desde la fe y desde tanta vida compartida con los últimos de nuestra sociedad.

     También hubo un espacio para conocer mejor y compartir uno de los proyectos de Cáritas que cada vez se hace más necesario entre nuestros jóvenes y adultos: “Educar la Mirada”. Como siempre, Tere Pérez, técnico responsable del proyecto, nos ayudó a descubrir la importancia de desarrollar  en ambientes de niños y jóvenes una nueva mirada del mundo y de las relaciones personales y sociales, basadas en una mayor justicia y solidaridad. Creernos y construir juntos   otro mundo que es posible.    
      Simbólicamente, los voluntarios de cada equipo llevaban puestas  unas gafas construidas para transmitir un mensaje de esperanza desde esta mirada propia de Cáritas.     La paella preparada por el equipo de la parroquia de Jesús Maestro y el resto de comida compartida, así como una mini-fiesta con baile en línea incluido, sirvió de argumento para pasar un buen rato.
    Ya desde ahora, los voluntarios de la Zona MIDE estamos convocados a la Jornada de Formación que realizaremos los días 4 y 5  de noviembre sobre ” La Inteligencia del Corazón”.
   Crónica enviada por el voluntario Juan Antonio Ruipérez